
Con el objetivo de brindar una respuesta rápida y efectiva ante el comportamiento del Río Salí, el Gobierno de la Provincia inició un operativo de intervención hídrica integral en la zona de Banda del Río Salí. Los trabajos centrales consisten en la creación de un canal de alivio diseñado para desviar el excedente de agua durante los picos de crecida, una obra de ingeniería clave para evitar desbordes que afecten a los barrios ribereños y a la infraestructura vial.
Dada la complejidad del terreno y la presencia de servicios críticos, la intervención sumó la protección y resguardo de un gasoducto que atraviesa el área donde se desplaza el canal. Esta tarea requiere una coordinación precisa entre la Secretaría de Estado de Obras Públicas y las empresas prestatarias de energía y gas, asegurando que la infraestructura de servicios no se vea comprometida por el avance del agua o el movimiento de suelo. La obra beneficiará directamente a las familias de los barrios 140, 40, 200 y Soldado Tucumano, además de Las Piedritas y zonas aledañas.

Este despliegue se desarrolla bajo los lineamientos del gobernador Osvaldo Jaldo y la supervisión directa del Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público. Para terminar de definir el esquema de aportes de recursos humanos y materiales, el secretario de Estado de Obras Públicas, Ing. Jorge Chrestia, encabezó una mesa de trabajo junto al director de la Dirección Provincial del Agua (DPA), Ing. Marcelo Cancellieri, y el intendente de Banda del Río Salí, Gonzalo Monteros.
Al respecto, el Ing. Chrestia destacó la integralidad de los trabajos: “siguiendo las instrucciones del gobernador Jaldo y el ministro Nazur, estamos trabajando en territorio para dar una respuesta inmediata. Este canal de alivio es una solución técnica de corto plazo que estará lista en menos de tres semanas, pero que requiere una logística compleja porque involucra también a las áreas de electricidad y gas. Es prioritario realizar las obras de protección sobre el gasoducto que cruza la zona para llevar total tranquilidad a la comunidad. Es un esfuerzo compartido entre Provincia y Municipio para garantizar que el agua circule de forma controlada mientras proyectamos las soluciones estructurales de fondo”.
Esta intervención, que se prevé finalizar en un plazo de entre 15 y 21 días, representa una medida de protección social y civil fundamental. La presencia sostenida de maquinaria pesada y equipos técnicos en las márgenes del Salí reafirma el compromiso del Estado provincial de actuar con celeridad y previsión, optimizando los recursos para proteger tanto la vida de los tucumanos como la infraestructura que sostiene los servicios esenciales de la provincia.







